DICEN: "NO ERES MÁS QUE UN NIÑO"
Yursa Mardini; no conocía su historia y, de hecho, voy a animarme a ver la película de Netflix sobre su vida y la de su hermano. Lo que más me ha llamado la atención fue su capacidad para ponerse al servicio de los demás. Podría haber decidido por salvarse a sí misma nadando, alegando que sería la única forma de sobrevivir, pero decidió luchar por todos, tirar con ayuda de otros compañeros nadadores de ese bote para salvar a cuanto más mejor. Es una historia de entrega y de cómo poner tus capacidades al servicio de los demás.
Sophie Cruz: su historia muestra como un acto o un gesto con trascendencia informativa puede ser lo suficientemente poderoso como para producir un movimiento en las conciencias y en los gobiernos para ayudar en la lucha por los derechos, en este caso de los inmigrantes.
Ismael Beah: su historia es quizás la que más me ha removido. Un niño obligado a matar en medio de una espiral de consumo de drogas y violencia. La deshumanización más absoluta para poder sobrevivir: mata o muere. Además, de tener que reflexionar sobre el duro proceso de volver a la sociedad "civilizada", ¿cómo gestionas lo que has hecho? ¿cómo vuelves a confiar en el ser humano? ¿cómo convives en sociedad y dejas la violencia de lado? Sin duda, una infancia marcada por el terror más absoluto.
Malala Yousafzai: su historia muestra que todavía en el siglo XXI no se han conseguido derechos tan fundamentales como es la educación universal. Ser niña sigue siendo un límite para poder recibir educación en ciertos países del mundo, ¿puede la religión dictaminar así sobre la vida de una persona y limitar sus derechos más básicos? ¿Cómo es posible que se envíe a un hombre a matar a una niña en medio de un autobús escolar por el hecho de defender sus derechos? ¿cómo es posible que siga sucediendo en la actualidad?
Greta Thunberg: sin duda todos hemos leído y oído hablar sobre ella y ha conseguido que salga a la palestra uno de los principales problemas actuales al que no nos interesa prestar atención por intereses económicos y por mantener nuestro modo de vida. Pero lo que más me ha llamado la atención ha sido el título de su libro: Nadie es demasiado pequeño para marcar la diferencia.
Mi aportación como docente puede ser precisamente dar a conocer a mi alumnado la historia de estos niños que marcan la diferencia. Dar momentos para la reflexión en el aula, por ejemplo, aprovechando la conmemoración de ciertos días, escuchando las voces de mis estudiantes y animándoles a remover conciencias.
Comentarios
Publicar un comentario